Bóxer clásico

En este caso, dentro de una prenda tan necesaria como un calzoncillo, vamos a hablar de un tipo muy concreto como son los Bóxer Clásicos o Bóxer Shorts que se les denominaría en inglés. Este tipo de calzoncillo tiene una forma similar a la de un pantalón corto, más concretamente como un pantalón de boxeador, y es por eso que se llaman de esta forma. Su cintura se adapta con gomas y les podemos encontrar en el mercado de diferentes tipos y formas, más ajustados o más holgados.  Se puede decir que si lo comparamos con los slips, estos son mucho más tradicionales. 

La mayoría de los bóxers tienen una especie de bragueta ayuda a que no sea necesario, bajarse los calzoncillos para miccionar, ya que tiene una abertura diseñada para ello. Esta apertura la podemos encontrar con diferentes sistemas de cierre, ya sea botones, velcro, incluso algún broche de metal que hace las veces de botón. Pero el diseño más común que nos vamos a encontrar en las tiendas, es el que no tiene ningún cierre físico, sino que tan solo tiene una solapa doble para poder manipularla cuando solo cuando sea necesario y que quede totalmente cerrada el resto del tiempo. De esta manera evitamos tener la sensación incómoda de tener botones. 

Si nos centramos en su composición, el material principal del que suelen estar hechos es el algodón. Este material nos proporciona la calidez y suavidad idónea para nuestras zonas más sensibles, y así evitar molestas rozaduras al entrar en contacto con el resto de prendas. Eso sí, si te gusta ir a la moda y llevar los pantalones Skinny (muy pegados), es posible que el bóxer clásico no sea el calzoncillo ideal para ti. Al ser, como norma general, amplios y holgados, estos calzoncillos pueden provocar pliegues en la cintura, provocando incómodas arrugas.