Wilson

Una de las marcas más clásicas que podamos encontrar, es la vieja y conocida marca Wilson. Su nombre completo es Wilson Sporting Goods. Inicia su andadura en 1913, y la forma Thomas E. Wilson y lo hace con el nombre Ashland Manufacturing Company.  

La empresa nace de una compañía neoyorquina dedicada a la producción de elementos cárnicos, porque, aunque nos parezca raro, algunos animales podrían servir para hacer cuerdas de violín, cuerdas de raquetas o incluso sutura quirúrgica. Con el tiempo, ampliaron la producción y empezaron a comercializar zapatos de béisbol o raquetas de tenis. Y no dejaron de crear nuevos productos deportivos, hasta que en 1966 se desligaron de la empresa cárnica.  

Durante la Segunda Guerra Mundial, produjo desde tiendas de campaña, cascos para soldados como sacos de dormir. Evidentemente, esto supuso que sus ventas en elementos deportivos se viesen seriamente mermadas. Es durante los años 1950 cuando se produce la mayor producción creativa, con una altísima calidad e incluso cambios a nivel tecnológicos. La empresa cambió de dueños en varias ocasiones, hasta el punto de ser comprada incluso por Pepsi.  

En la actualidad se dedica a la producción de ropa, las míticas pelotas de tenis o las raquetas también muy reconocidas de esta marca y accesorios de protección para deportistas. Y en la búsqueda perpetua de dar soporte a sus clientes y en especial a los deportistas, crea la línea de ropa interior, tanto para hombre como para mujer. Siendo más amplia la gama en el campo masculino, creando así unos bóxers con una gran demanda, debido a su tejido, ya que apuestan por algodón de una muy alta comodidad, con una cintura elástica que permite una perfecta sujeción, así como una perfecta libertad de movimiento, haciendo de esta ropa el perfecto complemento para realizar deporte, pero también para el día a día de sus más fieles usuarios.